En el ámbito de la creatividad, mientras más se practique y se utilice como hábito el pensamiento creativo, más fácil, natural y eficaz se vuelve la resolución de problemas. Es esta capacidad de enfrentarlos de manera innovadora la que fortalece nuestra imaginación y estimula el desarrollo creativo continuamente. Como ya sabemos, la creatividad puede beneficiarnos tanto a nivel personal como grupal o empresarial, siendo el impulsor de innovación en todos los ámbitos donde nos lo propongamos. 

El método SCAMPER fue creado a mediados del siglo XX por Bob Eberle, un gran creativo, quien se enfocó en el estudio de la integración de los principios de la creatividad al salón de clases, tanto para estudiantes como profesores. Así fue como generó SCAMPER, un método funcional para niños que organiza las ideas creativas a manera de checklist, para ayudarlos a pensar e imaginar pero sin perder el control de sus ideas.

El objetivo es orientar la creatividad a través de acciones ligadas con preguntas sobre los atributos de lo que se quiere innovar y utilizar para el mejoramiento de productos, servicios o procesos. El desarrollo cuenta con tres etapas:

  1. Definición del problema: al igual que en diferentes técnicas de generación de ideas y en el proceso creativo en sí mismo, el elemento fundamental dentro del desarrollo creativo es el problema. Puede ser la mejora de un producto o servicio o la resolución de una situación en particular, pero esta es la pieza clave para el desarrollo de todo el proceso 
  1. Formulación de preguntas: en esta parte del proceso es donde se hacen presentes los 7 pasos el acrónimo SCAMPER, una lista de acciones que darán paso a la generación de múltiples ideas.

S – Sustituir: componentes, materiales o personas. Las preguntas correctas para esta etapa serían por ejemplo: ¿Qué pasaría si cambiamos los materiales que usamos? ¿Se podría sustituir alguna etapa del procedimiento?

C – Combinar: mezclar, integrar con otros servicios o funciones. Unificar piezas o procesos. Algunas de las preguntas a realizar serían: ¿Podemos combinar piezas del producto? ¿Qué pasaría si combinamos personal de un departamento con el del otro? ¿Podemos combinar materiales para abaratar costos?

A – Adaptar: alterar, cambiar funciones, utilizar partes de otros elementos. Preguntas para esta etapa: ¿Qué pasaría si adaptamos el producto para otra función? ¿Podemos adaptar la idea de otro proceso a este producto? ¿Podemos adaptar el uso que se le daba en el pasado?

M – Modificar: modificar el tamaño, forma o atributos de funcionalidad o estética. Por ejemplo: ¿Qué podemos modificar para reducir el tiempo de producción? ¿Qué pasaría si modificamos el tamaño de nuestro producto? ¿Qué pasaría si modificamos la forma de presentación del producto?

P – Poner en otros usos: Romper las reglas, replantear el uso y la aplicación que un objeto puede tener. Posibles preguntas de incentivo: ¿Podemos darle otro uso a nuestro producto? ¿Qué uso le daría un niño? ¿Y una mascota?

E – Eliminar – remover elementos, simplificar. Quitar todo lo que no es pertinente o necesario. Preguntas para esta etapa: ¿Podemos simplificar el producto o servicio? ¿Podemos reducir el tiempo de producción? ¿Qué pasaría si eliminamos una parte del producto o servicio?

R – Reordenar – Invertir elementos, cambiar de lugar, ensamblar en orden inverso un objeto. Algunas de las preguntas a realizar serían: ¿Qué pasaría si alteramos el orden de los servicios prestados? ¿Se puede invertir alguna parte del proceso? ¿Podemos darle la vuelta al producto?

  1. Evaluación: Cuando se hayan formulado todas las preguntas y las respuestas sean suficientes, es hora de evaluar las ideas generadas en cada una de las acciones. Los criterios de evaluación deben ser definidos previamente, por ejemplo factibilidad o velocidad de ejecución. Al reducir la cantidad de opciones de acuerdo a los criterios, analizamos de manera individual las mejores ideas para quedarnos con las soluciones más creativas y eficaces.

Como eslabón final del proceso en el método SCAMPER, debemos generar conclusiones en grupo, de manera que todos los participantes den sus puntos de vista, integrando los diferentes niveles y funciones de la empresa para unificar criterios de factibilidad y proyección. A nivel empresarial los cambios son necesarios para mejorar y aunque deben ser prudentes siempre hay lugar para la innovación y la creatividad, por eso no debemos dejarnos llevar por la comodidad y siempre estar animados a emprender nuevos caminos.


http://www.mindwerx.com/mind-tools/5762/history-s-c-m-p-e-rhttps://mprende.es/2013/02/21/herramientas-creatividad-metodo-scamper/http://www.innovacion.cr/sites/default/files/article/adjuntos/herramientas_practicas_para_innovacion_1.0_scamper_1.pdfhttp://www.pisitoenmadrid.com/blog/2013/04/scamper-estructurando-la-creatividad/

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