El conocimiento y las prácticas empresariales han logrado que en la actualidad el término creatividad no sea externo al desarrollo diario. Y menos aún, al originarse teorías como la de José María Ricarte Bescós (1932-2010), comunicador español y uno de los principales referentes de la creatividad publicitaria. Ricarte lanzó en el año 1999 un libro llamado Creatividad y Comunicación persuasiva, donde reflexiona sobre la capacidad de generar ideas y la manera en que funciona el pensamiento para hacer partícipe a la creatividad en el proceso de creación.

La base de la propuesta presentada por Ricarte nos introduce en el mundo de la desiciones tomadas. Para generar el arte de pensar, tenemos que armonizar la búsqueda de la verdad y el encuentro de la belleza, es decir, la funcionalidad y la innovación, el pasado o información conocida y el futuro o novedad.

El proceso de la creatividad en base a esta teoría puede ser presentado de la siguiente manera:

Pensamiento + Idea + Proceso + Solución = CREATIVIDAD

Búsqueda (de la verdad) + Encuentro (de la belleza) = CREATIVIDAD

 El arte de pensar, entonces, consiste en seguir naturalmente el proceso de creación, donde pensar y crear se constituyan en un proceso intelectual cuyo resultado es el logro creativo o idea creativa.

Pero, ¿Cómo generar ideas que nos sirvan e impulsen nuestro estímulo creador? Este autor nos presenta cuatro elementos indispensables para el proceso de ideación:

  • El pensamiento se inicia a través de un acto sensorial en el que las cosas son percibidas. Es decir, parte de LA PERCEPCIÓN.
  • El pensamiento exige esfuerzo y decisión. Es decir, ACTITUD.
  • El pensamiento reclama capacidad de representación. Es decir, IMAGINACIÓN.
  • El pensamiento necesita seguir un camino. Es decir, un PROCESO.

La imaginación, la percepción y la memoria son la base de nuestra orientación con el mundo exterior. Sin embargo si su actividad es netamente mecánica solo sirve para la acumulación y reproducción de la información que nos rodea; esto es el pensamiento reproductivo. En cambio, podemos realizar nuevas combinaciones con los estímulos que percibimos, vinculando de manera novedosa la información que poseemos, esto es el pensamiento productivo o creativo.

Ahora, para la generación de ideas, ya sabemos que existen técnicas mundialmente conocidas, algunas de ellas como la lluvia de ideas y los mapas mentales, técnicas ya explicadas anteriormente en el blog. Pero también, y casi representado como una casualidad, existe la Serendipity, un extraño concepto que significa, en pocas palabras, un hallazgo feliz y completamente inesperado.

La serendipity consiste en descubrimientos afortunados, pero todo esto reside en los estímulos y por ende, en el primer elemento indispensable para la ideación: LA PERCEPCIÓN. Estos estímulos son los que nos están bombardeando continuamente y depende de la importancia que le demos para tener más o menos éxito en la búsqueda y generación de ideas. Para generar el enfoque en los estímulos, podemos seguir los siguientes pasos:

Paso 1

Lo primero para que la serendipity nos visite es tener un objetivo. Si tenemos un objetivo tenemos lista nuestra percepción para cazar estímulos. Esto podría representarse como una red que nos ayuda a captar lo estímulos, siempre y cuando, estemos buscándolos. Con la serendipity no sabremos que es exactamente lo que encontraremos pero seguramente algo mucho mejor de lo que buscábamos.

Paso 2

El segundo paso es llenarnos la cabeza de estímulos con el fin de utilizarlos en nuestro beneficio.

Miles de estímulos diariamente son captados por los diferentes sentidos. Si el estímulo carece de interés en ese momentos, quedará relegado al subconsciente, pero, si por el contrario, es algo importante para la situación, lo experimentaremos de manera consciente.

Ambos nos afectan, la diferencia está en que cuando reaccionamos al primero no sabemos muy bien por qué lo hacemos. Pero gracias a una situación dada, ésta actúa como gancho y extrae esa información de nuestro inconsciente.

Paso 3

Un tercer paso para conseguir las ideas más novedosas nos lo traen los fracasos o errores. Todo hemos vivido fracasos y éstos dan lugar a preguntas como: ¿Aprendí algo de esto? Si es así, ¿recuerdo qué fue? ¿Para qué me sirvió? ¿Fue necesario o se podía haber evitado? ¿Cómo?

Aprender de los fracasos es importante, porque no sólo queremos aprender para no repetirlo, queremos sacar ventaja. Darle la vuelta al problema y usarlo en beneficio propio.

Paso 4

Constancia. Para que la serendipity aparezca en nuestras vidas no tenemos que tener prisa y sobre todo, tenemos que ser constantes. Aunque pueda parecer que a otros les ha sucedido rápidamente casi nunca o nunca es así. Al ver los éxitos de otras personas a veces creemos que lo han conseguido por un golpe de suerte. Las ideas no se acaban cuando uno las encuentra. Eso es sólo el primer paso hacia un proceso.

Paso 5

El último paso se trata de la acción. Muchas veces nos encerramos en nuestras casas, en nuestras oficinas, esperando que ocurra algo, pero no sucede. Porque la vida está ahí fuera y normalmente es donde conseguir que el poder de lo inesperado nos encuentre.

Crear es pensar, por tanto ser creativo es una posibilidad accesible a cualquier persona. Estando conscientes de esto, el desafío es desarrollar esta condición y a través del aprendizaje convertirnos en personas más dinámicas, responsables e intuitivas, es decir, innovadoras. El pensamiento debe volverse cada vez más productivo y no simplemente reproductivo, para generar ideas que crezcan y ayuden a crecer a nuestro entorno. Debemos estar siempre atentos, todo estímulo puede ser la chispa que inicie el encuentro con las ideas.


 

http://www.neuronilla.com/documentate/articulos/57-creatividad-tecnicas-y-actividades/510-serendipity-generando-ideas-inesperadas-guzman-lope

Ricarte, Jose M. Creatividad y comunicación persuasiva – 2da Ed. (1998) . Barcelona

https://premioricarte.wordpress.com/jose-maria-ricarte/

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