Así como hemos recorrido varias técnicas creativas para la generación de ideas, hay múltiples técnicas para la evaluación de ideas, que se desarrollan con el objetivo de enfocar la atención en la funcionalidad de las propuestas y analizar ventajas y puntos débiles de manera rápida y eficiente. Los métodos de evaluación de ideas para procesos creativos se presentan como variantes de lo que es la Matriz FODA, reconocida a nivel empresarial pero poco considerada para este tipo de prácticas.

La técnica FODA es un acróstico de Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas que permite realizar un análisis tanto interno (fortalezas y debilidades) como externo (oportunidades y amenazas), lo que nos exige visualizar el panorama completo y utilizarlo tanto para proyectos como procesos o ideas individuales. Esta matriz es una buena base para partir en la evaluación de ideas creativas, sin embargo grandes investigadores del área de la creatividad han adaptado esta técnica a métodos más precisos que llevan las ideas creativas a nuevos puntos de análisis y mejora.

Una de estas técnicas fue creada por el reconocido Michael Michalko, un experto en creatividad a nivel mundial, quien trabajó con empresas como Exxon, Kodak y Hallmark. Michael dentro de su bibliografía ha creado una serie de libros que impulsan el pensamiento creativo y la evaluación práctica de ideas, entre ellos el libro Los secretos de los genios de la creatividad, donde analiza a más de un centenar de grandes pensadores, desde Leonardo da Vinci, Pablo Picasso, Thomas Edison, Charles Darwin, etc. Entre ellos Walt Disney, de donde nace esta técnica.

El método Walt Disney funciona esencialmente para la valuación de ideas y tiene tres fases claras:

  1. Etapa soñadora: esta etapa representa la parte creativa donde dejamos volar nuestra imaginación. Aquí se plantean objetivos y se utilizan herramientas como imágenes o frases que sirven como impulsores de nuestras ideas. El objetivo es plasmar nuestras ideas con los recursos que sean necesarios para generar una imagen amplia y atractiva.
  1. Etapa realista: luego de expandir nuestra mente hacia ideas creativas debemos encontrar la manera de concretarlas. Debemos evaluar los recursos para materializarlas y descartar las ideas que son poco funcionales o no están acordes con nuestros recursos o tiempos.
  1. Etapa crítica: aquí debemos ver lo que falta y analizar esos puntos con atención. El objetivo es ser sumamente críticos para encontrar todas las debilidades posibles y solucionarlas antes de comenzar. Para esta etapa se puede hacer el ejercicio de escribir, por cada idea generada, tantas críticas como sea posible. En otras palabras, ponernos el sombrero negro de pensar y encontrar todos los defectos posibles, no con la intención de arruinar la idea, sino de prever inconvenientes. Después de escribir las críticas el buscamos soluciones para reparar la debilidad de cada una de las críticas encontradas. La idea ganadora es la que presente menos número de debilidades.

Al poner en práctica y comprobar los resultados de este modelo, Walt Disney creó el término Imagineer, con el cual unifica las tres etapas del proceso y las palabra imaginación e ingeniería. Actualmente existe una empresa que se ocupa del desarrollo de los parques temáticos llamada Walt Disney Imagineer, donde sus empleados se dedican a crear e implementar nuevos estándares, ya sea a nivel de conceptos o tecnologías, para servicios o atracciones de los parques temáticos de Disney.


 

http://www.compartelibros.com/autor/michael-michalko/1

http://www.elinvernaderocreativo.com/el-modelo-creativo-de-walt-disney/

http://www.neuronilla.com/desarrolla-tu-creatividad/tecnicas-de-creatividad/727-metodo-walt-disney.html

http://www.innovacion.cl/2012/08/10-libros-para-desarrollar-la-creatividad/

 

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