Como empresas que se desenvuelve en el mercado competitivo del siglo XXI, todas buscan y destacan una palabra que al parecer es la conexión directa con el éxito: INNOVACIÓN. Pero de acuerdo al ámbito particular cada organización puede plantear la innovación bajo un fundamento distinto, ¿investigación?, ¿ciencia? ¿tecnología?, para algunas empresas la innovación va de la mano con el desarrollo económico exclusivamente.

La palabra innovación posee una definición amplia: un cambio que supone novedad. Pero al implementarlo en el mundo laboral esta definición toma la forma de administración, involucramiento e ideas nuevas. Es decir, la innovación es la creatividad de las ideas que, con el apoyo desde la difusión en toda la estructura empresarial, se consolida en la cultura.

Así como la creatividad tiene un proceso que genera soluciones únicas si se implementa de manera adecuada, la innovación también tiene un proceso, el cual se presenta como un desafío ante nuevos proyectos:

  1. Identificar oportunidades y generar ideas: en esta etapa del proceso es ventajoso utilizar las técnicas para generar ideas creativas. Se puede utilizar, por ejemplo, el método de lluvia de ideas, ya que es necesario la cooperación de todo el equipo para que tengan conocimiento y aporten su visión desde el punto de vista en el que les toca participar dentro de la organización.
  2. Evaluación de ideas: Luego de convertir en ideas las potenciales oportunidades, deben ser priorizadas en función de la viabilidad, el impacto que tendrá y si responde satisfactoriamente a la estrategia empresarial, que representa los lineamientos y directrices estratégicas para generar diferenciadores ante la competencia.
  3. Priorización de ideas: En esta etapa se analiza la viabilidad y el plazo necesario para poner en práctica las ideas, teniendo en cuenta los posibles cuellos de botella tanto internos como externos, las personas que serán necesarias para colaborar con la puesta en marcha de la idea y cuáles serían los permisos legales necesarios, tanto internos como externos. Todo enmarcado en un análisis FODA, donde se podrán detectar debilidades y amenazas que debiliten el proceso.
  4. Definición de proyectos: Aquí se definen y organizan los proyectos que nos llevarán a ejecutar las ideas seleccionadas. Se organizan planes de trabajo definiendo plazos y responsabilidades.
  5. Ejecución: cuando se comience con la ejecución del plan, al ser algo nuevo dentro de la organización, tal vez sea necesario replantear algunas partes del proyecto. Para que ningún error perjudique el total del plan debe haber un seguimiento continuo, comprobando que todos los participantes comprendan cuál es su rol dentro del proyecto para llegar al objetivo final.
  6. Seguimiento: Este se realiza luego de finalizar el proyecto, para verificar los resultados y, en caso que no se haya seguido el plan inicial, analizar las causas y posibles soluciones.

 Para la mayor parte de este proceso, así como para el funcionamiento general de toda organización, el trabajo en equipo es imprescindible. La libertad con la que cuenten los empleados para dar a conocer sus opiniones y la confianza para discutir ideas contrarias es vital para el desarrollo creativo de la empresa, considerando que la creatividad es una de las mayores ventajas competitivas en épocas de innovación. Para esto es necesario motivar tanto la creatividad como el trabajo en equipo, para que todos los miembros de la organización desarrollen su potencial creativo y, junto con esto, dar paso a la innovación.

Para incentivar el instinto creativo e innovador, hay cinco capacidades básicas que todos debemos tener como habilidades diarias en nuestra vida:

  1. Capacidad de observar: esta capacidad es la base primordial para la generación de ideas. Observar no es simplemente mirar alrededor, significa descubrir los aspectos relevantes de nuestro entorno y forzar nuestra óptica para superar la falta de atención a la que estamos acostumbrados ante tantos estímulos que nos rodean. Tenemos que enfocar nuestra observación para que trabaje de manera productiva. A nivel empresarial esto significa dirigir la observación hacia los problemas, ya sean interno o externos.
  2. Capacidad de crear algo nuevo: esta es la capacidad que nos permite crear soluciones novedosas ante los problemas observados. Para esto es necesario alterar las reglas impuestas para encontrar nuevos caminos con nuevas ventajas y poder consolidar resultados innovadores.
  3. Capacidad de construir: este paso es el más complejo, ya que significa hacer realidad algo que no existe. Es la primer versión que servirá como muestra para hacer posible el cambio planteado. Este es el paso definitivo donde lo imaginado se materializa y se comprueba si los objetivos, el método y los recursos fueron los correctos.
  4. Capacidad de repetir: esta capacidad se basa en la ruptura de la costumbre y la resistencia al cambio. Significa establecer un cambio en la mente de las personas, mediante la repetición de la solución encontrada y perfeccionada. Se presenta como un camino nuevo, y por ende, desconocido, pero es la puerta inicial hacia el establecimiento de un estado habitual de cambio, beneficia a todos y establece un ritmo de innovación conjunta.
  5. Capacidad de exteriorizar: esto significa ser capaces de mostrar y convertir en ventaja competitiva las soluciones encontradas. Partiendo de la base que si es una verdadera innovación va a marcar un beneficio claro para la empresa, utilizando siempre los métodos correctos de comunicación.

Convertirse en una empresa innovadora significa encadenar esfuerzos, desde técnicos, industriales, comunicacionales y administrativos. Para poder generar esto y mantener un crecimiento continuo es necesario que cada individuo de la empresa este motivado y valore su capacidad creativa como parte de la organización.

 


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