Los 6 sombreros para pensar es una técnica para la estimulación del pensamiento lateral y nació de la mano de Edward de Bono, reconocido psicólogo y escritor creador también de otras técnicas de pensamiento creativo.

Para introducirnos en el origen de esta técnica debemos repasar brevemente el pensamiento lateral. Luego de años de estudios y análisis, Edward de Bono decidió enfocar su atención en el pensamiento que no es lineal ni lógico, que no proviene de respuestas predeterminadas por experiencias pero de alguna manera deben ser evaluados. Es así como se introdujo otras clases de pensamientos, considerando el pensamiento lateral como un tipo especial de control de la información que se ocupa específicamente de los conceptos y las percepciones cruzando las pautas en lugar de avanzar por ellas, moviéndonos hacia los lados del problema para obtener visiones novedosas.

El pensamiento lateral en su totalidad tiene un objetivo: formar el hábito de detenerse y esforzarse por encontrar ideas nuevas. Se ocupa directamente de cambiar percepciones y, en este sentido, tiene gran relación con la percepción debido a que se basa en que diferentes puntos de vista coexistan siendo igualmente válidos.

Luego de tener éxito e incrementar y mejorar sus estudios en esta área, es en el año 1986 que publica Seis sombreros para pensar, llegando rápidamente al público en general así como a grandes empresas que lo ponen en practica notando excelentes resultados.

Esta técnica consiste en ubicarse en distintos puntos de vista con el objetivo de pensar de manera más eficaz. Cada sombrero representa una manera de pensar, una dirección a la hora de enfrentarnos a un problema y es una método sencillo y efectivo. Se proponen seis sombreros cada uno de un color y cada uno representa un estilo de pensamiento.

Sombrero blanco: Tiene que ver con los datos y la información, el objetivo es enfocarse solamente en los datos disponibles y aprender de estos.

Sombrero rojo: El color rojo es por naturaleza estimulante. Se relaciona con las emociones y la intuición haciendo de esta la llave de las conclusiones del sombrero rojo. Al usarlo tenemos permiso de expresar nuestros sentimientos, ya sean corazonadas, intuición o gustos a la hora de trabajar.

Sombrero negro: Este sombrero es posiblemente el más valioso porque focaliza los aspectos negativos para que evitemos los errores y sus consecuencias. El punto esta en usar el juicio y ser críticos en el momentos justo, pero sin caer en la negatividad.

Sombrero amarillo: Este sombrero es el contrario al anterior, es para el optimismo y busca la factibilidad y los beneficios. El punto de este análisis es no perder la mirada lógica.

Sombrero verde: Este es el sombrero de la creatividad, sirve para ideas adicionales y plantear posibilidades. En esta instancia es necesario hacer un esfuerzo creativo, hasta se pueden usar otras técnicas que ayuden a expandir la visión que tenemos del problema.

Sombrero azul: Es el sombrero de las conclusiones, funciona como método de control de los procesos. Es racional y exige resúmenes, conclusiones y decisiones. Se utiliza por lo general, para el moderador del grupo.

Los beneficios de este método son visibles al enfocarnos en problemas que deben ser resueltos por grupos. Al entablar un análisis suele suceder que hay ideas contrarias y se pierde tiempo en la defensa de estas ideas. Con los sombreros todas las personas van tras del mismo propósito y con las reglas claras, enriqueciendo el trabajo y estimulando al análisis conjunto en miembros de equipos.


 

De Bono, Edward. El pensamiento creativo, el poder del pensamiento lateral para la creación de nuevas ideas. Editorial Paidós. Barcelona.

http//www.neuronilla.com/desarrolla-tu-creatividad/tecnicas-de-creatividad/91-seis-sombreros-para-pensar.html

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