El braingstorming es uno de los ejercicios más conocidos a nivel global para incrementar la fluidez a la hora de la generación creativa de ideas. Su objetivo es crear la mayor cantidad de ideas en un tiempo determinado y se realiza en grupos de trabajo donde participan generalmente entre 4 y 8 personas. Su proceso es fácil de implementar y ha demostrado grandes resultados, convirtiéndose en el proceso básico que dio lugar a cientos de técnicas creativas.

Fue creado por Alex Osborn y publicado en el año 1954 como parte del libro Applied Imagintation. Posteriormente, gracias al gran interés que creó esta temática, siguió con la producción literaria enfocada en el desarrollo creativo.

Para realizar una lluvia de ideas es conveniente contar con materiales adecuados, tales como una sala cómoda, sillas, una computadora, anotador o pizarra para escribir las ideas que surgen de la conversación, es necesario mantener un ambiente relajado donde todos los participantes se sientan libres para dar su opinión aunque sientan que son inútiles o raras.

Dentro del equipo debe haber un coordinador que se encargue de organizar y guiar la charla y un secretario para anotar todas las ideas que surjan.

Las etapas del proceso son cuatro:

  1. Calentamiento: Esta actividad es ideal para iniciar y soltar a los participantes. En esta parte se ejercita con actividades como: objetos que sirvan como silla. El objetivo es entrar en confianza e iniciar el proceso.
  2. Generación de ideas: Para comenzar se establece el tiempo de duración y un número ideal de ideas a las cuales llegar. Los participantes deben decir todo lo que se les ocurra, siguiendo la conversación y respetando al moderador. En esta etapa son primordiales los cuatro supuestos teóricos en los que se baza esta técnica.
    • No realizar críticas: No está permitido realizar ningún comentario crítico sobre las ideas que se generan. La evaluación de las ideas se realiza posteriormente dado que empezar con críticas disminuirá las opiniones e inhibiría a los participantes.
    • Pensar libremente: La libertad para dar opinión refleja la comodidad y buen ambiente que se genera. Las ideas inalcanzables o alocadas son aceptables debido a que toda idea servirá de base para otras posteriores.
    • La cantidad importa: Mientras más ideas, mejor. En este tipo de técnicas cantidad si significa calidad, ya que a más variedad habrá más de donde elegir y mientras más se fuerce el pensamiento estaremos frente a ideas más novedosas.
    • El efecto multiplicador: Esto se reflejará en la asociación y encadenamiento de ideas, se pueden dar mediante la semejanza o la oposición y contribuye con las ideas, tanto propias como ajenas.
  3. Trabajo con las ideas: En esta etapa se busca la mejora de las ideas presentadas, se evalúan y seleccionan de acuerdo a los objetivos a cumplir. Aquí si se critican y analizan todas las ideas así como también se dan opiniones sobre mejoras que se podrían realizar. Osborn en esta etapa sugirió una serie de preguntas para alimentar la mejora, por ejemplo: ¿se puede ampliar, combinar y aplicar de otro modo? Estas preguntas darán paso a otras ideas que completarán las presentadas. Tras esta etapa se puede variar la forma de trabajo, se puede entregar por escrito las conclusiones a los participantes para que de manera individual hagan sus cambios o complementen el trabajo ó se puede hacer una pausa al trabajo para continuar al día siguiente con la mente en blanco, re-analizar las propuestas o encontrarle practicidad a las ideas anteriores.
  4. Evaluación: Luego de llegar a las ideas finalistas y habernos alejado del problemas para obtener una nueva visión de la lluvia de ideas, se deben establecer criterios de selección, tal como se plantea en el cuarto paso del proceso creativo. Se toman decisiones de acuerdo al nivel de factibilidad, alcance de la idea y originalidad.

Por último y como gran cierre de este artículo, te presentamos el decálogo del buen brainstormiano, gran guía para cualquier grupo de trabajo y sobretodo para la generación de ideas.

Decálogo del buen “brainstormiano”

Este irreverente «decálogo» fue escrito para desbloquear un grupo incipiente.

  1. Primero: Ama al Grupo sobre todos los Individuos. Acepta absolutamente su composición e intégrate en su totalidad. Como sucede en el cuerpo humano, de lo contrario serías un cáncer.
  2. Segundo: No uses ningún nombre propio, ni el tuyo, pero especialmente el de ningún superior jerárquico, en vano. No hay, para bien o para mal, ideas de uno u otro sino del Grupo.
  3. Tercero: Disfruta sin tensiones de los «descansos creativos», entre reunión y reunión. Relájate. La incubación subconsciente es uno de los principios básicos de la ideación.
  4. Cuarto: Honra debidamente a todas las ideas surgidas, por extravagantes e incomprensibles que te parezcan, porque son siempre padres o madres de otras.
  5. Quinto: No mates nunca una idea, aunque te parezca débil o «tonta»; déjala vivir. Ideación y selección nunca deben ser simultáneas.
  6. Sexto: No te autocensures. Para crear hay que disfrutar. Escribe o di lo que te apetezca, no importa lo que transgredas. Nunca te reprimas; experimenta nuevas posturas y modos de considerar el tema (así han venido al mundo muchos de sus más preclaros hijos e ideas).
  7. Séptimo: Roba ideas. En las diferentes fases de ideación, escucha con vivacidad y aprovéchate de los descuidos; repite variando algo, combina, dilo de otro modo, di «eso» cuando lo vaya a decir otro o así lo creas; no te quedes sin escribir o decir algo porque creas que «es de otro».
  8. Octavo: Miente, fabula, sueña despierto o semidespierto; pero hazlo en voz alta (o por escrito). Hazte pasar por el inteligente e imaginativo creador que eres. Descubramos las leyes que no están bajo los fenómenos conocidos y así crearemos nuevos fenómenos. Deja que los que no se atreven a mentir digan que uno y uno son dos (ja, ja).
  9. Noveno: No desees la conversación parcial, la aceptación, la complicidad de tu próximo. En todo momento una sola reunión, un solo canal de comunicación. Di (o escribe, etc.) lo que sea a todo el Grupo.
  10. Décimo: Sé codicioso, insaciable, porque cantidad es calidad.

Estos diez mandamientos se encierran en dos:

“Ama al Futuro sobre todos los Pasados y al Presente por amor al Futuro”


http://www.cge.es/portalcge/tecnologia/innovacion/4112brainstorming.aspx#

http://www.innovaforum.com/tecnica/brain_e.htm

http://www.neuronilla.com/component/content/article/37-generar-ideas/82-brainstorming

Ocaña, José Andrés. Pienso, luego mi empresa existe. Editorial Club Universitario: España.

 

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