Esta nota va a destacar y unir dos conceptos que mucha gente cree que no se relacionan, la creatividad y la inteligencia. La perspectiva generalizada de la creatividad se representa como un haz de luz que cruza por la mente de una persona al momento de crear, pero como ya hemos visto en nuestro artículo ¿Por qué algunas personas son más creativas? hay factores que favorecen este proceso y son tan significativos como el proceso mental racional que toda persona debe realizar si quiere obtener respuestas creativas.

¿Por qué proceso racional? Simplemente porque las respuestas tradicionales ante los problemas nacen del mínimo esfuerzo mental. Como ya sabemos, la mente tiene recetas para solucionar nuestros problemas que derivan de experiencias o aprendizajes, entonces depende de nuestro esfuerzo superar estos modelos mentales y partir hacia la búsqueda de nuevas opciones para convertir esto en un hábito en todos los ámbitos de nuestra vida.

A partir de esto vamos a analizar dos estilos de pensamiento funcionales a la resolución de problemas e influyentes en el pensamiento creativo:

  1. Pensamiento convergente: es el pensamiento lógico y rutinario, definitivamente no el adecuado para generar ideas nuevas. Es analítico y sigue la lógica del encadenamiento de ideas, las recetas de nuestra experiencia para la solución de problemas básicos. Tiene similitud con el pensamiento vertical ya que es automático y reactivo.
  1. Pensamiento divergente: actúa liberando la mente. Este a diferencia del convergente (la respuesta instintiva y rutinaria) es un proceso sistemático enfocado en crear asociaciones libres donde todas las ideas son válidas y lo que importa es la cantidad. Al practicarlo de manera deliberada estimulamos la perspicacia, la creatividad y el ingenio. Al abrir la mente a respuestas inimaginadas creamos un nuevo universo de posibilidades y de la más alejada del punto de partida podemos idear seguramente la mejor respuesta.

Pero, cómo saber si somos lo suficientemente inteligentes para emprender el proceso del pensamiento divergente sin perder el rastro del problema. A partir del 1900 se iniciaron pruebas para analizar la temática de la inteligencia y aunque el objetivo era medir la capacidad para resolver problemas con la evolución de las investigaciones, en 1980, un psicólogo de Harvard señaló que la inteligencia no se basaba sólo en eso y propuso siete tipos de inteligencias básicas.

  • Inteligencia Lingüística: capacidad de expresarse a través del lenguaje, oral o escrito. Esta inteligencia se observa en escritores, periodistas y comunicadores.
  • Inteligencia Lógico-matemática: capacidad de razonar adecuadamente al usar los números (pensamiento totalmente vertical). Inteligencia que corresponde a matemáticos, científicos e ingenieros.
  • Inteligencia Espacial: la habilidad para percibir el mundo visual-espacial. Presente en pilotos, escultores y arquitectos.
  • Inteligencia Corporal-cinética: la capacidad de expresar ideas y sentimientos a través del uso del cuerpo y la facilidad en el uso de las manos para producir. Se hace presente en bailarines, cirujanos y atletas.
  • Inteligencia Musical: la capacidad de percibir, transformar y expresar las formas musicales. Esta inteligencia se observa en compositores y músicos.
  • Inteligencia Interpersonal: la capacidad de percibir y establecer distinciones entre los estados de ánimo y los sentimientos de otros, así como expresiones faciales. Presente en vendedores, políticos, etc.
  • Inteligencia Intrapersonal: el conocimiento de sí mismo y la presencia de habilidades como la autocomprensión y la reflexión. Inteligencia presente en psicólogos, sociólogos y filósofos.
  • Inteligencia Naturalista: Es la capacidad de diferenciar y emplear el medio ambiente, tanto urbano como rural. Habilidades de observación,  reflexión y planteamientos sobre  nuestro entorno. La posee  la gente de campo, botánicos, cazadores, y ecologistas.

“La inteligencia, lo que consideramos acciones inteligentes, se modifica a lo largo de la historia. La inteligencia no es una sustancia en la cabeza como es el aceite en un tanque de aceite. Es una colección de potencialidades que se completan”

-Howard Gardner-

Cada persona posee varios tipos de inteligencia, que trabajan juntas y se complementan, por ende no hay problemas que no podamos solucionar. Lo importante es reconocer nuestros puntos fuertes y fortalecerlos ampliando nuestra mente en la búsqueda de soluciones desde la perspectiva que mejor refleje y potencie nuestras capacidades creativas.


http://www.revista.unam.mx/vol.10/num12/art87/art87.pdf

http://www.uovirtual.com.mx/moodle/lecturas/tacrea/7.pdf

8 tipos de inteligencias

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